La EEDE avala la calidad para el descanso del nuevo colchón Dorwell

¿En qué ha consistido el trabajo de la EEDE en el diseño del colchón Dorwell?

Actualmente la evidencia científica disponible demuestra que es falsa la creencia de que en los casos de dolencias de espalda el colchón deba ser muy duro. En comparación con un colchón muy duro (2,3 puntos de la escala del Comité Europeo de Estandarización), uno de firmeza media (5,6 puntos de esa escala) mejora la intensidad del dolor y el grado de incapacidad física en mayor número de pacientes. El rango de la escala va de 1 (mayor dureza posible) a 10, de manera que 5,6 equivale a una firmeza intermedia.

Desde la EEDE hemos suministrado documentación científica, documentación divulgativa y documentación científico-técnica para sustentar el conocimiento que ha permitido el diseño, desarrollo y fabricación de productos como el colchón y la almohada Dorwell.  Como  director médico de la EEDE, he supervisado y asesorado en reuniones periódicas durante los años 2016, 2017 y 2018 al equipo técnico encargado de la fabricación; igualmente se han realizado varios test antes de obtener el visto bueno del producto definitivo dirigido a la venta

 

¿Qué conclusiones extrajo el estudio científico publicado por Lancet?

En este estudio participaron 313 personas con dolor lumbar crónico y sin dolor irradiado, procedentes de la población general. El seguimiento fue de 90 días. La muestra se separó aleatoriamente en dos grupos. A los sujetos de un grupo se les entregó colchones muy firmes y, a los del otro, colchones de firmeza intermedia (5,6). Las bases (sobre las que van apoyadas los colchones) se homogeneizaron. Ni los pacientes, ni los técnicos que instalaron los colchones en los hogares, ni los médicos que evaluaron la evolución de los pacientes, ni los estadísticos que compararon esa evolución en ambos grupos, supieron qué colchón había sido asignado cada paciente concreto.

La situación de los pacientes se evaluó al instalarse el colchón y a los 90 días. En cada ocasión, mediante instrumentos previamente validados se evaluó el dolor al despertar, el grado de incapacidad por lumbalgia (definido como “el grado de restricción de las actividades cotidianas a consecuencia del dolor lumbar”). Además, se recogió la edad, sexo, evolución del dolor de espalda en el cónyuge desde el cambio de colchón, el uso de fármacos, y las variables antropométricas de los participantes.

El análisis estadístico comparó la evolución de las variables entre ambos grupos.  Los resultados demostraron que, en los pacientes con dolor lumbar crónico, tres meses después de instalar un nuevo colchón, la intensidad del dolor y el grado de incapacidad mejora más en quienes reciben un colchón de firmeza intermedia (5,6) que uno muy firme (2,3).

 

¿Qué ventajas ofrece el colchón Dorwell? 

 Dentro de las normas de higiene postural para el correcto funcionamiento de la espalda que transmite la Escuela Española de la Espalda,  se da vital importancia al uso de un sistema de descanso adecuado, especialmente para aquellas personas con dolencias de espalda o colectivos predispuestos a padecerlas.

Dorwell nos ofrece un colchón de firmeza media , que evita que se fuerce el cuerpo y se respete la curvatura natural de la columna vertebral si duermes boca arriba, y permanezca alineada cuando lo haces de lado. Al dormir en un colchón o una almohada demasiado duros, estos no se adaptan al cuerpo provocando tensión en la espalda, y por el contrario, si son demasiado blandos, la curvatura de la columna se verá forzada, ambas situaciones perjudican la salud de la espalda.

 

¿De dónde viene la creencia de que es mejor dormir sobre un colchón duro?

A raíz de una falsa creencia derivada de que antiguamente los colchones y somieres eran muy blandos y para aumentar la firmeza se ponía una tabla, esto llevó a pensar que lo mejor eran los colchones muy firmes o duros, lo cual es incorrecto. Actualmente la evidencia científica disponible demuestra que es falsa la creencia de que en los casos de dolencias de espalda el colchón deba ser muy duro. En comparación con un colchón muy duro (2,3 puntos de la escala del Comité Europeo de Estandarización), uno de firmeza media (5,6 puntos de esa escala) mejora la intensidad del dolor y el grado de incapacidad física en mayor número de pacientes. El rango de la escala va de 1 (mayor dureza posible) a 10, de manera que 5,6 equivale a una firmeza intermedia.

 

¿Cada cuanto tiempo debe cambiarse un colchón?

Depende de su uso, pero un colchón de calidad puede durar más de 10 años.

 

¿Qué diferencias hay entre este colchón  Dorwell y el resto? ¿Qué ventajas tiene para las personas que lo usen?

Su firmeza media  adecuada para la espalda, los materiales de fabricación y una gran relación calidad precio que le hace un producto puntero en el mercado.

 

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