La natación en los dolores de espalda

La natación, especialmente en las modalidades de “crol” y “espalda”, constituye probablemente el mejor deporte que un individuo sano y con una espalda anatómicamente normal puede hacer para su columna, puesto que tiende a muscularla simétricamente.

 

Sin embargo, salvo que su estilo sea muy bueno, nadar “braza” suele conllevar cierta sobrecarga de su musculatura cérvico-dorsal, especialmente si mantiene constantemente la cabeza fuera del agua, forzando así a la columna a arquearse hacia atrás. Del mismo modo, nadar el estilo de “mariposa” suele aumentar el grado de curvatura de la columna lumbar -“hiperlordosis”-.
Lo mismo ocurre cuando los nadadores de competición arquean excesivamente la espalda en la salida. Para evitar que esas posturas y esfuerzos provoquen dolor de espalda, es indispensable hacer ejercicios específicos que fortalezcan los abdominales y los músculos de la zona lumbar.
Por otra parte, algunas afecciones, como las protrusiones o hernias discales, pueden hacer que algún estilo de natación, habitualmente aconsejable, esté contraindicado, y algunas deformidades de la columna vertebral aconsejan modificaciones específicas al estilo de natación. En estos casos, es indispensable individualizar el estilo recomendado tras una meticulosa exploración física. Para ello, existen unidades multidisciplinarias como las de la Escuela Española de la Espalda (EEDE) ubicadas en profitness o bifit, en las que el trabajo de fisioterapeutas y entrenadores con la supervisión médica adecuada permite obtener buenos resultados.
Dr. Mario Gestoso
Comparte...Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn